martes, 13 de noviembre de 2007

La tartamudez

El funcionamiento de las sociedades humanas es posible gracias a la comunicación, consistiendo en el intercambio de mensajes entre los individuos (codificacion y descodificación). Desde un punto de vista técnico se entiende por comunicación el hecho que un determinado mensaje trascienda en la integración de todos los componentes de la enunciación como lo son el emisor, receptor, contexto, canal y el código. Por lo tanto el éxito en la comunicación depende del funcionamiento correcto y adecuado de todos los componentes del sistema comunicativo.
Se puede clasificar en comunicación verbal y no verbal. Esta última es donde comúnmente empleamos indicios, signos y que carecen de estructura sintáctica verbal, es decir, no tienen estructura sintáctica por lo que no pueden ser analizadas secuencias de constituyentes jerárquicos. Y por el contrario, la comunicación verbal, corresponde a la utilización de los diversos componentes verbales como lo son el habla, la voz, la prosodia, entre otros. La comunicación humana cumple con aspectos cada vez más sofisticados e íntegros para un desarrollo humano armónico.
Al existir la comunicación humana, es inevitable referirse al papel protagónico del lenguaje que constituye a la categoría abstracta con la que se a designa la comunicación de una información dada a través de diferentes medios. El lenguaje emplea signos que transmiten significados, teniendo la capacidad de articular los estos signos para la formación de estructuras complejas que adquieren nuevas capacidades de significación. El habla por su parte, constituye el uso particular e individual que hace un hablante de una lengua y la voz corresponde al sonido producido por el aparato fonador humano.
En síntesis el habla forma parte primordial de cada uno, es decir, nos designa una característica propia e inconfundible. Esto se debe a que el habla abarca componentes esenciales como lo son la articulación, ritmo, velocidad y fluidez. Una alteración en estos elementos dará como resultado un deterioro estándar en el funcionamiento del lenguaje hablado. Una de las alteraciones más frecuentes en la fluidez y ritmo del habla es la tartamudez, constituyendo un trastorno del habla, que afecta al proceso comunicativo de la persona y se caracteriza por interrupciones involuntarias en la fluidez. Se debe tener presente que el trastorno no solo afecta al proceso comunicativo, si no que involucra al todo integral de la persona, trayendo consigo graves alteraciones en su desarrollo social, educacional y laboral, entre otros, siendo uno de los puntos de burlas y bromas.

La tartamudez es un problema principalmente masculino. Por cada cuatro hombres, sólo una mujer tiene dificultades con la fluidez del lenguaje. Esto puede deberse a una asunto genético. La tartamudez es constante, ya que aparece y desaparece por períodos de tiempo variables. Dicha alteración del habla surge entre los 2 y los 5 años, existen algunos casos en los que aparece más tarde, en torno a los 12. En estas edades, la causa parece que tiene que ver más con variables de tipo biológico, de problemas con el control motor de los nervios que controlan los músculos que se encargan de coordinar la respiración, la fonación y la articulación. A partir de los 17 años ya no existen casos, salvo que la tartamudez fuera secundaria a otro tipo de lesión, como por ejemplo un daño cerebral a causa de un accidente de transito.

Las personas que poseen tartamudez están vulnerables a padecer diversas alteraciones en su desarrollo normal entre las cuales se encuentra la logofobia, es decir, miedo a hablar en público (independientemente del número), timidez, personalidad disminuida, baja autoestima, autoconcepto negativo, dificultades para insertarse social y laboralmente, ansioso y angustiado, esfuerzo por vencer el espasmo, gran tensión muscular y emocional, transpiración excesiva, mutismo defensivo, tendencia al aislamiento, reacciones depresivas de diverso grado, entre otras.
La vida de un tartamudo transcurre bajo un sufrimiento enorme que intentan disimular aplicando un rígido control mental sobre lo que van a decir, en especial si están trabajando o hablando en público, con el fin de cambiar rápidamente una palabra difícil por otra. Ese mecanismo, que aplican angustiados para evitar la broma, la risa o la infravaloración, no es la solución. Al hacerlo, pierden naturalidad y precisión, utilizan términos inapropiados e incluso acaban comiendo lo que no querían.

El estudio de la tartamudez va mucho mas allá de su descripción, si no que su relevancia recae en aspectos explícitos como lo son las burlas, las cuales pueden ser muy dolorosas para la persona que tartamudea, y deben ser eliminadas tanto como sea factible. Ya que determinaran el desarrollo y evolución integral de la persona tartamuda. La estigmatización social es frecuentemente el motor de arranque de los diversos tipos de alteraciones psicológicas que el individuo tartamudo padece. Su oportuna atención y tratamiento dará grandes resultados a nivel de desarrollo personal del paciente patológico.
Por lo tanto el estudio sobre las reales consecuencias de la tartamudez en el desarrollo integral de un individuo, debe ser guiado por el medio en que este se desenvuelve, ya que en el caso del ámbito escolar, se sabe que los niños son muy crueles y que acentúan alteraciones físicas, cognitivas y del lenguaje, por lo tanto su influencia es determinante en el desarrollo y permanencia del trastorno.
Se debe tener en cuenta que no solo se tartamudea por ansiedad, a pesar que su etiología no esta clara, existen antecedentes que avalan que en un 70% de los casos, las alteraciones son de origen cerebral, y que su pronóstico es mucho mas complicado. El tratamiento debe ser basado en la verdadera causa de la patología, por lo cual existe un grupo multidisciplinario que representa la real ayuda auxiliar al trastorno a tratar, dentro de este equipo encontramos a Neurólogo, Fonoaudiólogo y Psicólogo, entre otros.

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