
Cientos de mujeres chilenas se realizan abortos inducidos, ya sea por presiones de la familia o la pareja, sin medir las consecuencias físicas o psicológicas que pueden sufrir al realizar estas prácticas ilegales en Chile.
El aborto es una perdida del embarazo antes de completar el quinto mes o antes de las 20 semanas de gestación, existen dos tipos de abortos:
El aborto espontáneo: es la pérdida del embarazo en forma natural, generalmente se causa en el primer trimestre, es decir durante las primeras 12 semanas, a pesar de que las causas no están bien definidas se asocian a factores como anomalías cromosomicas en el feto, influyen también infecciones, problemas hormonales, al igual que los malos hábitos de la madre como fumar o consumir algún tipo de drogas durante el embarazo, este tipo de aborto se puede dar también en el segundo trimestre y generalmente se debe a problemas uterinos como un útero de forma anormal o un cuello uterino debilitado que se dilata en forma prematura y también por los factores mencionados anteriormente.
El aborto inducido: es la pérdida reproductiva realizada en forma artificial por el ser humano en embriones y fetos vivos, normales y sanos.
Las consecuencias generadas por un aborto inducido son diversas incluso llegando a la muerte de las mujeres. Las complicaciones de corto plazo son la hemorragia dada por procedimientos abortivos mal realizados o por la presencia de restos ovulares al realizar el vaciamiento uterino en forma parcial, fiebres, dolores intensos, otra complicación son las infecciones causadas por la falta de higiene y uso de materiales infectados en estos procedimientos. Esta es además la causa de muerte más frecuente causada por shock séptico, que es una infección de todo el organismo.
Las complicaciones a largo plazo son la infertilidad, ya que se compromete frecuentemente el útero y, principalmente, las trompas de Falopio, las cuales se cierran por infección causando infertilidad, abortos espontáneos, embarazos ectópicos, trastornos menstruales, estados de coma, útero perforado, coágulos de sangre, perdida de otros órganos, que muchas veces requieren tratamientos difíciles y de alto costo para lograr embarazos posteriores.
Las consecuencias psicológicas frente a un aborto inducido van a depender totalmente de la personalidad de cada persona, la herida psicológica generada por esta pérdida se mantiene por toda la vida, sobre todo, cuando este proceso se asocia a dolor provocado por los procedimientos realizados y experiencias de pareja, que la mayoría de las veces se acompaña de una ruptura definitiva y, en el caso de diferencias familiares, empeora la relación de padres e hija, pasando por estados depresivos y sentimientos como culpabilidad, instintos suicidas, insatisfacción, retraimiento, sensación de perdida, remordimiento, perdida de la autoestima, perdida de confianza al tomar decisiones, conductas autodestructivas, ira, rabia, desesperación, deseos de recordar la fecha de la muerte e incluso pensar el día del nacimiento, instintos maternales frustrados, odio hacia las personas que tuvieron que ver con el aborto, afectando así cualquier tipo de relación o contacto hacia las demás personas, creando un circulo vicioso en donde la culpa y los sentimientos por esta perdida no se han de acabar.
Los abortos inducidos en Chile están penalizados en todas sus formas, no existen excepciones legales a esta prohibición. Se considera como un problema de salud pública que afecta principalmente a las mujeres. Las leyes contra el aborto se encuentran en el Código Penal, Artículos 342 A y 245, bajo el título de “Crímenes y Delitos contra el Orden Familiar y la Moralidad Pública, caracterizándose como una de las más restrictivas del mundo.
Según las fuentes del instituto nacional de estadísticas chilenas (INE), arrojan que cada año ocurren 150.000 a 160.000 abortos y la mortalidad materna por estas practicas tiene una incidencia cercana al 10%.
El 35% del total de embarazos en Chile terminan en aborto, es decir, que ocurren 4,5 abortos por cada 100 mujeres de 15 a 49 años
El perfil de las mujeres que se realizan abortos inducidos en Chile son:
Mujeres portadoras de VIH SIDA,
Mujeres embarazadas producto de una violación
Mujeres embarazadas producto de un incesto
Por Malformaciones congénitas
Embarazos no deseados
Pobreza
En este ultimo tiempo en el mundo han aumentado considerablemente los casos de abortos entre las adolescentes, particularmente en los lugares donde el aborto es ilegal, Cada año, al menos 4 millones de abortos inseguros ocurren entre las adolescentes de 15 a 19 años, muchos de los cuales terminan en muerte o daños irreparables que incluyen infertilidad.
La manera de prevenir embarazos adolescentes y por consiguiente abortos es entregar mayor acceso e información sobre sexualidad en edades previas a la adolescencia, esta educación sexual debe venir principalmente por los padres y también de los establecimientos educacionales.
Autor: Romina Tabilo Oliva.
El aborto es una perdida del embarazo antes de completar el quinto mes o antes de las 20 semanas de gestación, existen dos tipos de abortos:
El aborto espontáneo: es la pérdida del embarazo en forma natural, generalmente se causa en el primer trimestre, es decir durante las primeras 12 semanas, a pesar de que las causas no están bien definidas se asocian a factores como anomalías cromosomicas en el feto, influyen también infecciones, problemas hormonales, al igual que los malos hábitos de la madre como fumar o consumir algún tipo de drogas durante el embarazo, este tipo de aborto se puede dar también en el segundo trimestre y generalmente se debe a problemas uterinos como un útero de forma anormal o un cuello uterino debilitado que se dilata en forma prematura y también por los factores mencionados anteriormente.
El aborto inducido: es la pérdida reproductiva realizada en forma artificial por el ser humano en embriones y fetos vivos, normales y sanos.
Las consecuencias generadas por un aborto inducido son diversas incluso llegando a la muerte de las mujeres. Las complicaciones de corto plazo son la hemorragia dada por procedimientos abortivos mal realizados o por la presencia de restos ovulares al realizar el vaciamiento uterino en forma parcial, fiebres, dolores intensos, otra complicación son las infecciones causadas por la falta de higiene y uso de materiales infectados en estos procedimientos. Esta es además la causa de muerte más frecuente causada por shock séptico, que es una infección de todo el organismo.
Las complicaciones a largo plazo son la infertilidad, ya que se compromete frecuentemente el útero y, principalmente, las trompas de Falopio, las cuales se cierran por infección causando infertilidad, abortos espontáneos, embarazos ectópicos, trastornos menstruales, estados de coma, útero perforado, coágulos de sangre, perdida de otros órganos, que muchas veces requieren tratamientos difíciles y de alto costo para lograr embarazos posteriores.
Las consecuencias psicológicas frente a un aborto inducido van a depender totalmente de la personalidad de cada persona, la herida psicológica generada por esta pérdida se mantiene por toda la vida, sobre todo, cuando este proceso se asocia a dolor provocado por los procedimientos realizados y experiencias de pareja, que la mayoría de las veces se acompaña de una ruptura definitiva y, en el caso de diferencias familiares, empeora la relación de padres e hija, pasando por estados depresivos y sentimientos como culpabilidad, instintos suicidas, insatisfacción, retraimiento, sensación de perdida, remordimiento, perdida de la autoestima, perdida de confianza al tomar decisiones, conductas autodestructivas, ira, rabia, desesperación, deseos de recordar la fecha de la muerte e incluso pensar el día del nacimiento, instintos maternales frustrados, odio hacia las personas que tuvieron que ver con el aborto, afectando así cualquier tipo de relación o contacto hacia las demás personas, creando un circulo vicioso en donde la culpa y los sentimientos por esta perdida no se han de acabar.
Los abortos inducidos en Chile están penalizados en todas sus formas, no existen excepciones legales a esta prohibición. Se considera como un problema de salud pública que afecta principalmente a las mujeres. Las leyes contra el aborto se encuentran en el Código Penal, Artículos 342 A y 245, bajo el título de “Crímenes y Delitos contra el Orden Familiar y la Moralidad Pública, caracterizándose como una de las más restrictivas del mundo.
Según las fuentes del instituto nacional de estadísticas chilenas (INE), arrojan que cada año ocurren 150.000 a 160.000 abortos y la mortalidad materna por estas practicas tiene una incidencia cercana al 10%.
El 35% del total de embarazos en Chile terminan en aborto, es decir, que ocurren 4,5 abortos por cada 100 mujeres de 15 a 49 años
El perfil de las mujeres que se realizan abortos inducidos en Chile son:
Mujeres portadoras de VIH SIDA,
Mujeres embarazadas producto de una violación
Mujeres embarazadas producto de un incesto
Por Malformaciones congénitas
Embarazos no deseados
Pobreza
En este ultimo tiempo en el mundo han aumentado considerablemente los casos de abortos entre las adolescentes, particularmente en los lugares donde el aborto es ilegal, Cada año, al menos 4 millones de abortos inseguros ocurren entre las adolescentes de 15 a 19 años, muchos de los cuales terminan en muerte o daños irreparables que incluyen infertilidad.
La manera de prevenir embarazos adolescentes y por consiguiente abortos es entregar mayor acceso e información sobre sexualidad en edades previas a la adolescencia, esta educación sexual debe venir principalmente por los padres y también de los establecimientos educacionales.
Autor: Romina Tabilo Oliva.
